México traiciona a sus indocumentados en Estados Unidos

México le da la espalda a millones de indocumentados de origen mexicano que viven en Estados Unidos, quienes por décadas se han doblado el hombro en oficios como el campo, la construcción y restaurantes, para enviar miles de millones de dólares en remesas a sus familias en México y sacarlos de la pobreza pero también para transformar calles, escuelas y pueblos enteros.

El gobierno de Enrique Peña Nieto decidió no impulsar el registro de las actas de nacimiento en el exterior que va dirigido para las personas que por alguna razón no fueron registradas al nacer. Algunos de ellos nacieron en comunidades rurales, Oaxaca y Guerrero, las más pobres del país y su alumbramiento fue atendido por una partera y no existe dato alguno de su existencia. Entre estas personas sin identidad están los jóvenes luchadores estudiantes, conocidos como “Dreamers”, amparados hoy en día por el gobierno de Barack Obama pero que entraron a Estados Unidos en los brazos de sus padres mexicanos sin documento alguno.

Esta decisión implica que los Consulados de México en el mundo, principalmente en Estados Unidos, no lleven a cabo registros de personas en el exterior para otorgarles certificados de nacimiento, una labor que venía impulsando principalmente el gobierno de Oaxaca para regularizar a los también llamados “Doblemente Invisibles”, porque no tienen documentos ni en Estados Unidos ni tampoco en México, a pesar de ser mexicanos. Como diría la India María “no son ni de aquí ni de allá”.

Aunque a simple vista el problema de los mexicanos sin registro parece un asunto menor, la realidad es tan dramática que los casos se cuentan por millones. Según datos del DIF en 2012, 10 millones de personas en el país no tienen acta de nacimiento, esto equivale al 9 por ciento de la población que no tiene derechos reconocidos. Sin embargo, muchos millones más cruzaron “el charco” a Estados Unidos sin tener un registro de que son mexicanos.

En una reciente reunión de Directores de Registro Civil de la zona sur de México en Guerrero, la Secretaría de Relaciones Exteriores les advirtió a las autoridades de los estados (únicos responsables de los registros civiles en México) que otorgar registros en el exterior es peligroso e ilegal.

El argumento que da la cancillería mexicana es que el registro de personas nacidas en México se debe realizar exclusivamente en la localidad donde se dio el parto y por lo tanto ningún gobierno local puede llevar a cabo registros en el exterior. Algo que en la actualidad parece increíble de creer y que revela la “meopía” de los diplomáticos mexicanos. Un ejemplo claro es Estados Unidos, donde nadie tiene que buscar pruebas de ciudadanía, con sólo demostrar donde se nació, constituye el elemento suficiente para un certificado de nacimiento. Vivas donde vivas y en cualquier rincón del mundo.

Ante una posible Reforma Migratoria Integral en Estados Unidos, que aún está en discusión en el Congreso, los mexicanos que tienen problemas con sus actas de nacimiento en suelo norteamericano, ya están fuera, no serían beneficiados, porque no tienen manera de demostrar su identidad.

Lo más doloroso es que “los doblemente invisibles” en su mayoría son personas que tienen pocos recursos económicos, viven en las sombras en Estados Unidos porque no tiene identidad, carecen de cuentas bancarias, tampoco gozan de una licencia de conducir, no tienen acceso a servicios de salud y a veces no hablan español. En los campos de Santa María, California, conocí a Alberto Barrera, quien es de Ixtlahuaca, Oaxaca y todos los días se levanta a las 4 de la mañana para ir a la pisca de la fresa y al cultivo de coliflor y brócoli. No habla ni inglés ni español, sólo mixteco. ¿Cómo le ha hecho para sobrevivir? No hay respuesta, simplemente es increíble.

Todos ellos viven acá en Estados Unidos sin ser reconocidos porque son indocumentados pero tampoco son reconocidos por su país que es México (doblemente invisibles y doblemente indocumentados). Son de carne y hueso. Son mexicanos. Hablan lenguas que sólo se hablan en México, envían dólares a sus hijos, padres, abuelos y ahora el gobierno de Enrique Peña Nieto decide darles la espalda.

EDGAR MUNOZ
REPORTERO Y PRESENTADOR DE NOTICIAS
TELEMUNDO 52
LOS ANGELES, CALIFORNIA

Acerca de Edgar Muñoz

Biografía

Mi nombre es Edgar Muñoz, soy de Tepatitlán, Jalisco. Estoy muy orgulloso, muy contento de integrarme a Telemundo 52. Mi mayor satisfacción como periodista es el contacto con la gente. Yo soy como ellos, soy un inmigrante en este país. Lucho todos los días para que el sueño americano sea nuestro sueño. Los espero en Telemundo 52 en los noticieros de 6pm y 11pm.

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